La importancia de una adecuada postura del cuerpo en nuestro centro de trabajo

Estas a pleno proceso en tu jornada laboral y durante el curso de esta y/o cuando termina el día ¡ZAS! ¡Te sientes muy cansado y te duele todo! Y te salta la duda del porqué te sientes así.

Nuestro cuerpo es una máquina que transforma energía química (alimentos) a energía mecánica (movimientos) por lo tanto el pasar muchas horas en una sola postura nuestras articulaciones, músculos, tendones y ligamentos van perdiendo elasticidad y flexibilidad y si a esto le agregamos que no realizamos actividades deportivas con regularidad, no cuidamos nuestra postura y nuestra alimentación esa máquina va a tener desajustes.

Nuestro cuerpo al igual que los automóviles requieren de un servicio de «alineación y balanceo”.

La diferencia es que el automóvil trae un instructivo que te dice: Servicio de prevención, servicio de mantenimiento y servicio ante un accidente, pues bien; nuestro cuerpo también lo necesita solo que no viene con un instructivo o que pocas si es que ningunas veces nos dicen que hay que revisarlo en cuanto a la calidad de los movimientos que ejecuta y como debe ejecutarlos.

Y es ahí en donde entramos los fisioterapeutas, somos los encargados de restablecer el funcionamiento, optimizar la salud y mejorar la calidad de vida de las personas con trastornos de la movilidad, somos los “mecánicos de la maquinaria humana”.

Ahora bien, nuestras actividades laborales son demandantes en cuanto a ciertas posturas y esfuerzos físico, por lo tanto, dependiendo de lo que hagas hay ciertas red flags que debemos de considerar. Un ejemplo es el oficio de ama de casa: Las mujeres que se dedican al cuidado del hogar realizan varias labores (lavar, barrer, planchar, limpiar los pisos, hacer de comer) terminan cansadas y con ciertos malestares en espalda y brazos, pero pocas veces dicen que les duele algo, más bien nos dicen que están muy cansadas. Los dolores que presentan van en
aumento hasta que llega un proceso inflamatorio, limitación a la movilidad, debilidad para ejecutar la actividad y de no ser atendida a tiempo llega a ocasionar incapacidad lo que en fisioterapia se traduce como deficiencias funcionales.

Así cada oficio o profesión. Seguramente has escuchado hablar del “síndrome del codo de tenista” y no, no es una lesión exclusiva de los tenistas. Se le atribuye a ellos ya que por la forma de tomar la raqueta hay una gran carga de esfuerzo en los músculos y tendones de la muñeca, tanto de los que hacen el movimiento de flexión como extensión pero mayormente los de la extensión, ello llega a provocar dolor en la zona del antebrazo, inflamación, limitación a la movilidad, tanto de antebrazo, muñeca y mano lo que ocasiona limitaciones para realizar
actividades básicas como son: peinarse, cepillarse los dientes, tomar un vaso con agua y si esto se agrava ya no se podrá trabajar, ¿Quiénes por su oficio o profesión puede padecer de éste síndrome? Todas aquellas personas que tienen que realizar actividades bimanuales por períodos prolongados o mayor esfuerzo físico. Ejemplo: Amas de casa, personas que ocupan equipos de cómputo, peinadoras, maquillistas, etc.

¿Y cuál es la solución?

La solución es la prevención, el cuidado de tu cuerpo, por lo que es importante realizar estas tareas con una correcta postura. Es a lo que llamamos higiene postural, tomarse pausas activas en las cuales se debe promover el movimiento y el estiramiento para bajar la sobrecarga de los músculos, articulaciones, ligamento y tendones que están trabajando.

Es muy importante colocar alarmas en nuestro reloj, teléfono celular o en una nota para que tengamos estas pausas activas ya que mientras estamos enfrascados en la elaboración de un informe frente a la computadora, damos una clase en el aula a los alumnos, hacemos las labores domésticas o conducimos el auto, por poner algunos ejemplos, estamos pendientes de entregarnos a tope en dicha acción y no nos damos cuenta ni cómo estamos sentados, cómo
levantamos algo pesado, ni miramos las mejores posturas para que nuestro cuerpo no se sienta cansado y adolorido al final del día.
Si ponemos en práctica éstos sencillos consejos, nuestro cuerpo nos «hablará» de otra manera.

CONSEJOS PRACTICOS PARA ADQUIRIR UNA HIGIENE POSTURAL ADECUADA

POSTURA CORRECTA DE LA ESPALDA

Nuestra espalda sufre cuando la mantenemos mucho rato en la misma posición. Por ello, es importante cambiar a menudo de postura para evitar una sobrecarga mecánica en nuestra columna vertebral.

  • Si estas por tiempo prolongado trabajando frente a la computadora:
    • Ajusta la altura de la silla de tal modo que tus ojos queden ligeramente por encima de la parte superior de la pantalla y que ésta esté a unos 45cm de distancia de ti.
    • Inclina la pantalla para que no te deslumbre y si debes copiar datos, sería aconsejable utilizar un atril para no tener que ir bajando la vista y forzar el cuello.
    • La zona lumbar y sacra siempre apoyadas en el respaldo de la silla y así mantener la espalda recta.
  • Si permaneces mucho tiempo de pie:
    • Es adecuado colocar un píe más adelantado que el otro y cambiar a menudo de píe para no descargar siempre nuestro peso en una sola extremidad.
    • Caminar, pequeños paseos, de vez en cuando.
    • El zapato adecuado para las mujeres que van a estar mucho rato de píe es tacón bajo (entre 2 y 4 cm) y de horma ancha.
    • De preferencia usar medias/calcetín de mediana compresión para favorecer la circulación.
  • Tener una buena postura a la hora de caminar, es fundamental para nuestra espalda:
    • Posición erguida de la cabeza y el tórax, hombros hacia atrás y disponer de un calzado cómodo.
  • Si estas mucho tiempo conduciendo:
    • Estar erguido, llevar el volante con las dos manos y conseguir un ángulo de 90° entre las piernas y el tronco serían las recomendaciones útiles a la hora de ponernos al volante.
    • Para no forzar posturas poco recomendables para entrar y salir del coche, lo adecuado es sentarse y después introducir las piernas.
  • Si debes cargar objetos pesados:
    • A lo largo del día si es desde el suelo, es recomendable flexionar las piernas y no la espalda.
    • Para transportarlo, la postura ideal es llevarlo bien pegado al cuerpo, con el peso repartido entre los dos brazos y llevarlo pronto a su destino sin realizar movimientos bruscos o cambios agresivos de trayectoria.
  • Realizar ejercicios fuera de nuestra jornada laboral:
    • Yoga, pilates, caminar, nadar, bailar, etc.
  • Meditar 5 minutos al día
  • Realizar ejercicios respiratorios

Para dolores o molestias puntuales deberá consultar a un fisioterapeuta calificado, ellos son los expertos en el movimiento y control postural

Y recuerda, cualquier profesional de la salud que consultes deberá mostrarte su cédula profesional, dicho documento avala su preparación científica.

Ibet Fabiola Ovando Martínez

Lic. En Terapia Física
Ced. Prof. 08804463
Egresada del Instituto Nacional de Rehabilitación
Docente de la Licenciatura en Fisioterapia
Universidad Tecnológica de México Campus Atizapán.

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